martes, 10 de junio de 2008

Cosas que no pueden compararse

el martillo con el juguete
la risa con el sonido del mar
el pito con el celibato
el deseo con el sexo
mi voz con la que sale del otro lado del teléfono
lo cursi con mi-amor

El problema de las comparaciones es que uno, por lo general, se siente obligado a elegir. Una vez escuché a una señora decirle a su hija de siete años: "elegir siempre es resignar algo". El martillo o el juguete.
Las cosas deberían tener más gris.

5 comentarios:

Coni Salgado dijo...

Clari! tanto tiempo...
y tus palabras siguen teniendo el mismo gusto a poesia de siempre...
elegir algo, es resignar algo...
ojala no fuera así, pero así es...
¿porque será que algunos sentimientos no tienen gris?

Sandra DOvidio dijo...

Hola Clarisa, yo también te extrañé!!! Coincido con vos y también con Coni, el arco iris de colores no siempre es como lo vemos en el cielo.
No te pierdas. Besitos. Sandra

Pol dijo...

imaginate

el arte de combinar los sonidos





y los silencios


con mas sonidos


y mas palabras

ade dijo...

- Aveces, algunas, existen los grises, yo algunas otras prefiero los colores, aunque entre ellos venga colgado un gris.

Juan Pablo da Rocha dijo...

Tipificamos y comparamos en un intento por entender. Y con este burdo intento, cegamos posibilidades. Todos los matices estan ahi, esperando que nos decidamos descubrirlos.